Venta de monigotes cae en su totalidad en Quito debido a las medidas restrictivas dictadas por el Comité de Operaciones de Emergencias que impedirán la quema de los muñecos en la noche de fin de año.

Lugares tradicionales donde se comercializaban los "años viejos" tuvieron que cerrar debido a la crisis económica provocada por el COVID-19.

En Guayaquil el escenario es muy parecido. Artesanos de la tradicional calle 6 de marzo, en el centro de la ciudad, piden que se permita destruir a los muñecos sin fuegos artificiales.

Entre tanto, en el cantón Durán, provincia del Guayas, la disposición es contraria. Las familias podrán quemarlos solo en espacios privados y terrenos baldíos. En espacios públicos está prohibido hacerlo y, además, se deberán respetar las medidas de bioseguridad, como el distanciamiento social y aforo permitido.