La actriz Mónica Gilly cuenta que supuestamente  fue golpeada por la hija del dueño de la casa donde ella vive. Asegura que la quieren desalojar porque quieren vender la casa. Ella asegura que no debe nada y confiesa que los artistas son los que más han sufrido en la pandemia. Ella asegura que no se ha podido mudar por falta de dinero. Los dueños de casa contaron que no ha ocurrido ninguna agresión y que la actriz debe seis meses de arriendo.