En Quito existen, aproximadamente, 1.500 cámaras de videovigilancia con reconocimiento facial, sin embargo no pueden utilizarse, porque el Municipio del Distrito Metropolitano no tiene la competencia legal. 

El alcalde de la capital, Jorge Yunda, explicó que la cámaras son de última tecnología, pero que su uso se ve restringido "por el tema jurídico" y que  solamente lo puede hacer criminalística o la Policía Nacional.