Sujetos fingieron ser policías para entrar a una vivienda donde acribillaron al padre, madre y su hijo. Una adolescente se salvó de morir. Testigos cuentan que los asesinos exigían la entrega de una droga, pero ellos no tenían nada. Las víctimas no tenían antecedentes penales, por eso la Policía considera que pudo ser una confusión.