Cuatro solteros en la ruina económica y desconocidos entre sí deberán compartir un pequeño y viejo departamento en Sauces para ahorrar en gastos. Un vendedor de gas mujeriego, un hombre virgen de 35 años con problemas de "mamitis", una feminista desempleada y un cuida-carros que sueña con ser stripper vivirán las más extrañas e hilarantes experiencias dentro de esta casa.  


Este departamento está ubicado sobre un cangrejal, propiedad de Soraya Mendoza, una guapa y joven mujer que enviudó hace medio año. Su novio actual trabajaba como cocinero en el local, pero aprovechó su depresión y soledad para conquistarla y lograr tener el control del negocio. Allí tienen a su cargo a varios empleados entre los que están: Marucha, una cajera vaga y perezosa que justifica su comodidad con las molestias de su embarazo. Roni, un cocinero chuchumeco y amante del chiste. Wagner, un distribuidor de cangrejos que se cree conquistador pero en realidad es mandarina.


Cuando Wilder, el vendedor de gas, conoce a Soraya queda interesado en ella a tal punto de querer conquistarla, objetivo que no le será fácil porque Peter, su novio, hará todo lo posible para lograr casarse con ella.