TC Televisión | VIDEO | Tiger Woods, de ser arrestado por "alcohol y drogas" a ganar el Masters

VIDEO | Tiger Woods, de ser arrestado por "alcohol y drogas" a ganar el Masters

abr. 15, 2019

El estadounidense Tiger Woods ganó el domingo el 83º Masters de Augusta, su 15º título de Grand Slam, y confirmó su épico regreso a la élite del golf tras el escándalo y las lesiones que amenazaron su ya legendaria carrera.

"Apenas podía caminar. No podía sentarme. No podía acostarme. Realmente no podía hacer casi nada".

Minutos después de ganar su quinto Masters, las palabras de Eldrick Tont Woods, nacido el 30 de diciembre de 1975 en Cypress, California, suenan épicas. De hecho, lo son. Quizás nadie lo sepa mejor que los agentes que el 29 de mayo de 2017 lo hallaron dormido al volante de su vehículo en Jupiter, un pueblo de Florida, EEUU, donde Tiger tiene un restaurante ("The Woods"). Se lo llevaron detenido. Eran las 3:00 am y en su ficha de arresto detallaron los motivos preliminares: "Conducir bajo el efecto de alcohol o drogas".

a imagen que recorrió el mundo el 25 de mayo de 2017: la foto que le tomó la Policía de Jupiote al arrestarlo

a imagen que recorrió el mundo el 25 de mayo de 2017: la foto que le tomó la Policía de Jupiote al arrestarlo

El "mugshot" -la foto que se toma al momento de fichar a los arrestados- mostraba un rostro desolado, dolorosamente coherente con la descripción de los policías. Horas después, se difundió un video aún más lapidario. El ex campeón intentaba responder al sencillo interrogatorio de los oficiales que lo habían encontrado, pero le resultaba casi imposible.

El informe policial agrega a sus dificultades para hablar algo que el mismo Woods repitió este domingo, tal vez en su hora más gloriosa: "Incapaz de caminar por sí mismo". Nadie en su sano juicio podía imaginar que este hombre, cuya imagen final de aquel 29 de mayo lo mostraba desplomado y esposado sobre una silla de la estación de policía, podía volver a colocarse la chaqueta verde con la que sueñan todos los golfistas del planeta.

El resultado final del análisis toxicológico desnudaba su verdadero problema: un dolor insoportable en la espalda que lo llevó a consumir un cóctel de medicamentos compuesto por Vicodin, un opiáceo usado como analgésico, y otras tres drogas cuyos nombres nunca fueron confirmados porque los agentes los escribieron mal: "Soloxex, Torix y Vioxx". En realidad, se cree que se referían a Solax o Solox, Etorix y Viox. Todos buscaban mitigar sus dolores e inflamaciones.

"Por suerte tuve la cirugía en mi espalda, lo que me dio la oportunidad de tener una vida normal. Pero de repente me dí cuenta de que en realidad podía hacer girar un palo de golf otra vez. Sentí que si podía lograr esto de alguna manera, todavía tenía las manos para hacerlo. El cuerpo no es el mismo que hace mucho tiempo, pero todavía tengo buenas manos", dijo poco después de ganar este domingo.

Por supuesto, las motivaciones no fueron sólo físicas. Para lograr uno de los regresos más dignos de una película que se recuerde en el deporte hay un trasfondo familiar que no quedó afuera de sus respuestas en la conferencia de prensa. Vale recordar que sus hijos nunca lo habían visto ganar un torneo grande: Woods ganó el último previo a este Masters, el Abierto de los Estados Unidos, en 2008. El pequeño Charlie es a quien se pudo ver con su emocionada abuela Kultida esperando para abrazar a su padre.

"Esto ha significado mucho para mí y mi familia, este torneo, y tener a todos aquí, es algo que nunca olvidaré jamás", balbuceó en el momento más emotivo de la conferencia.

Fuente: infobae.com