Una joven con síndrome down se convirtió en presentadora de televisión en Egipto

dic. 12, 2018

A sus 22 años, la joven Rahma Khaled se ha convertido en la primera egipcia con síndrome de down que se sienta a presentar un espacio informativo en una televisión de su país.

Khaled se ha incorporado a los estudios de la cadena privada DMC como conductora del programa "Ocho de la mañana", donde realiza entrevistas a personalidades destacadas de la actualidad egipcia.Cada martes, la joven, serena y con notables aptitudes frente a cámara, narra la información del día.

Lo hace junto a sus compañeros, Aya Gamal Edin y Ramy Radwan, quienes le dieron la bienvenida al programa, y la felicitaron por su tenacidad a la hora de perseguir su sueño.Y es que esta egipcia logra todo lo que se propone: además de presentadora de televisión es una extraordinaria nadadora. Su admirable perseverancia la llevó a alzarse con varias medallas en Juegos Paralímpicos.

Lo cierto es que la presencia de Rahma Khaled viene a romper todos los estigmas que sufren en Egipto las personas con down. En el país norteafricano quienes padecen este tipo de alteración genética son profundamente marginados y condenados a la exclusión social.

Aunque ahora se integra a la plantilla de la DMC, esta no es su primera aparición televisiva. De hecho, durante años Khaled ha asistido como invitada a diferentes medios de comunicación, en los que ha denunciado la necesidad de cambiar el arcaico concepto que se tiene de las personas con down. Con su trabajo espera ayudar a normalizar la idea distorsionada que pesa sobre esta afección, ya no solo en Egipto sino en el resto de países de Oriente Medio.

En 2017, Eglal Chenouda, directora de SETI, un centro afiliado a Cáritas, explicó que en Egipto hay 93 millones de habitantes, de los que "14 millones son personas con discapacidad". De este total, tres cuartos presentan discapacidad mental, y "quedan privados de todos los servicios".

Así, tal y como reconoce Chenouda, los niños y jóvenes con estas afecciones no son aceptados en escuelas o guarderías. A esta circunstancia se suma la falta de ayudas a la integración, y el bajo número de organizaciones que dedican sus esfuerzos a sensibilizar y paliar la marginación.

En todo el país solo existen 68 instituciones que trabajan para apoyar y cuidar a estas personas. Durante 2018, estos grupos han exigido al Gobierno egipcio una mayor implicación a la hora de velar por los derechos humanos de los ciudadanos con discapacidad, exigiendo su integración al sistema educativo y laboral.

Fuente: infobae.com