TC Televisión a sus televidentes

Las desatinadas declaraciones de Jaime Bayly sobre la no transmisión de su programa, podrían considerarse como un exabrupto más en el uso de la libertad de expresión a la que todo periodista tiene derecho. Sin embargo, al involucrar al gobierno en el manejo de esta empresa y al aseverar algo que es una falsedad, nos obliga a aclarar la falacia.

TC Televisión no es un canal del gobierno, tampoco es un canal público, peor aún, oficial. TC es un medio de comunicación privado cuyos accionistas son el Estado ecuatoriano y los empleados que trabajan en él. Ni el presidente, ni el gobierno han interferido en su administración, como ocurrió en gobiernos anteriores. El presidente Guillermo Lasso prometió a los ecuatorianos que su gobierno respetaría el trabajo de los medios de comunicación, incluido TC Televisión. Así lo ha hecho, tanto él como sus funcionarios han sido extremadamente respetuosos con las decisiones que se toman en esta empresa.

Jaime Bayly es una importante figura de la industria televisiva, ha tenido programas de mucho éxito en canales de toda América. Por este motivo TC Televisión puso al aire el programa “Bayly” durante dos temporadas hasta junio de 2021, fecha en que terminó el contrato de licencia del mismo. Sin embargo, TC Televisión decidió no renovarlo por otra temporada porque éste, aún cuando no tiene un costo directo para el canal, arrojó pérdidas económicas por alrededor de US$15,000 (quince mil dólares) debido a los costos indirectos de puesta al aire, administrativos y operativos; sin considerar el lucro cesante de la franja horaria en que se transmitía. TC Televisión, al igual que toda empresa, debe velar en primer lugar por sus empleados. Debemos cumplir puntualmente con pagos de sueldos, aportes a la seguridad social y otros beneficios para sus colaboradores contemplados en un importante contrato colectivo. Además debemos cumplir con proveedores, acreedores, impuestos y pagos de servicios.

Esta administración no recibió una empresa bollante y aún cuando hemos incrementado nuestros ingresos gracias al aumento general de nuestra sintonía, hemos debido recortar gastos. Entre esos recortes decidimos eliminar programas que no tengan aceptables niveles de sintonía y que representen pérdidas para el canal. El programa de Jaime Bayly, lamentablemente, tenía muy poca sintonía y ocasionaba perdidas. Tampoco recibimos una propuesta formal de parte de sus representantes para negociar la renovación del contrato. Por estas razones optamos por no renovarlo y, en su lugar, poner otro programa que hoy genera importantes ingresos.

Lamentamos mucho que esta situación haya incomodado a un periodista que respetamos, pero para nuestra empresa, los derechos y el bienestar de sus colaboradores están por encima de cualquier suposición de apoyo que él haya creído que iba a recibir o siente que tiene derecho a recibir.

No obstante, si sus representantes desean realizar alguna propuesta formal, Jaime Bayly puede tener la seguridad de que será considerada y, de ser conveniente para los intereses de TC Televisión, podríamos iniciar un proceso de negociación satisfactorio para ambas partes.