¿Quién vendió a Ana Frank a los nazis?: Investigación revela el misterio
Autor:

Redacción Digital

Una nueva investigación, llevada a cabo a lo largo de seis años por parte de un equipo encabezado por Pieter van Twisk, sostiene que la niña Ana Frank fue traicionada por un prominente notario de la comunidad judía en la ciudad holandesa de Ámsterdam.

Según esta teoría, el traidor fue Arnold van den Bergh, que quiso salvar a su familia a cambio de proporcionar a los nazis la dirección del escondite de la autora del diario más famoso del Holocausto.

Las acusaciones contra Van den Bergh, que murió de cáncer en 1950, se basan en evidencias, incluyendo una carta anónima enviada al padre de Ana, Otto Frank, después de la Segunda Guerra Mundial, según extractos publicados por los medios holandeses el lunes.

Alemania sepulta a víctimas de experimentos nazis más de 70 años después

“En ese momento, su escondite en Ámsterdam fue desvelado al Jüdische Auswanderung (‘Emigración Judía’, JA, que organizaba las deportaciones a Alemania y Polonia) por A. van den Bergh… El JA tenía una lista completa de direcciones que él había proporcionado”, indicaba la nota de 1945.

En una entrevista posterior, Otto Frank mencionó que los judíos “le habían traicionado”. Sin embargo, ocultó el dato por temor, quizás, al antisemitismo de la posguerra.

La adolescente de 15 años, cuyo calvario se volvió célebre tras la publicación de su diario escrito entre 1942 y 1944, cuando ella y su familia se encontraban clandestinos en un apartamento de Ámsterdam, fue arrestada en 1944 y murió al año siguiente en el campo de concentración de Bergen-Belsen.

Las teorías sobre cómo llegaron los nazis al escondite que ocupó la familia Frank durante dos años, hasta que fueron descubiertos el 4 de agosto de 1944, abundan, pero el nombre de Van den Bergh no había recibido mucha atención.

Esta nueva investigación fue realizada con la utilización de técnicas modernas, incluyendo la inteligencia artificial para analizar enormes cantidades de datos, y contó con la participación de una veintena de expertos forenses, entre ellos criminólogos, psicólogos, analistas de datos, científicos forenses y el propio Pankoke.