Planta dada por extinta hace 40 años reaparece en la Cordillera de Ecuador
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Redacción Digital

Una especie de planta tropical que se creía extinta desde hace casi cuatro décadas ha sido redescubierta en la cordillera de Centinela, al oeste de Ecuador. Se trata de la Gasteranthus extinctus, según un equipo de investigadores de una universidad estadounidense.

Según la revista de ecología Lyonia, en el bosque nublado de Centinela se han reportado seis especies endémicas de Gasteranthus. El centro de la diversidad de este género está en Ecuador, y muchas de ellas están en peligro.

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El equipo de la U. de Miami estaba buscando la flor silvestre Gasteranthus extinctus, descubierta en la década de 1980, y nombrada en el año 2000, cuando ya se la creía perdida, pues muchos de los bosques donde crecía se habían convertido en plantaciones de cacao, banano o teca.

Los botánicos Nigel Pitman y Dawson White, del Museo Field de Historia Natural, de Chicago, armaron un equipo internacional de expertos, incluyendo a Fortier y algunos ecuatorianos. Al llegar a Centinela, el equipo se dividió en tres grupos y sondeó las áreas de bosque que habían mapeado con imágenes satelitales.

“Casi inmediatamente, dos de los grupos encontraron la planta creciendo al pie de los arroyos”, dijo Fortier. Estábamos emocionados de verla, y por el color brillante de las flores, supimos que era lo que estábamos buscando”.

Pitman tuiteó su emoción con una foto, escribiendo: “Y allí estaba. No se ha ido. Nada de extinta. Aún viva y capaz de capturar tu mirada desde el otro lado del bosque”.

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El redescubrimiento de Gasteranthus extinctus es parte de una colaboración en tre Feeley y Pitman para entender cómo desaparecen muchas especies de plantas tropicales. Esperan que genere el interés para que otras expediciones exploren los bosques de esa zona y descubran si hay más casos similares.

“El problema de los trópicos es que tenemos tan poca información; hasta que enviamos un equipo de botánicos, no sabemos que hay allí”, dijo Feeley, que estudia los efectos del cambio climático en las comunidades de árboles y plantas tropicales. “Necesitamos más gente allí, observando las especies”.

Por eso, uno de sus objetivos es proteger los dos reductos de bosque que hay en Centinela, 100 hectáreas de tierra, hogar de especies raras, insectos, pájaros y mamíferos, no solo plantas. Una solución es que grupos conservacionistas compren la tierra entre los dos bosques y los conecten a través de esfuerzos de restauración.