Pastillas anticonceptivas defectuosas podrían haber ocasionado decenas de embarazos en Chile | TC Televisión

Pastillas anticonceptivas defectuosas podrían haber ocasionado decenas de embarazos en Chile

Tenía que ser un error, pensó Melanie Riffo, mirando con incredulidad el resultado de su prueba de embarazo: positivo.

Había tomado sus píldoras anticonceptivas sin falta, dijo Riffo. Ella y su novio tuvieron cuidado. Incluso los médicos le habían dicho a su pareja que una dolencia infantil podría haberlo dejado infértil.

“No entendía nada”, dijo Riffo, de 20 años, sobre la prueba que se hizo en septiembre. “Habíamos tomado todos los resguardos que se supone que debes de tomar”.

En todo el territorio chileno, decenas de mujeres como Riffo dicen que quedaron embarazadas el año pasado después de tomar alguna de las 276.890 cajas de anticonceptivos orales que fueron provistas por el sistema de salud pública, y que luego fueron recogidas de manera discreta debido a una serie de defectos que disminuían sus efectos.

Miles, un grupo de derechos reproductivos que identificó a las 140 mujeres que creen que quedaron embarazadas mientras tomaban anticonceptivos defectuosos, planea demandar al gobierno y a las compañías que fabrican las píldoras en las próximas semanas.

El problema, según el Ministerio de Sanidad y Silesia, no eran las pastillas, sino las cajas. Como muchas otras píldoras anticonceptivas orales, los paquetes de Anulette CD incluyen 21 píldoras activas, que son amarillas, y siete píldoras placebo azules, que deben tomarse durante el tiempo que la usuaria está menstruando.

Un número indeterminado de cajas incluía píldoras de placebo en las ranuras activas y viceversa, según la alerta. Una semana después del retiro inicial, el Ministerio de Salud ordenó un segundo retiro de 137.730 paquetes de CD Anulette adicionales. La segunda alerta especificaba que algunos de los paquetes tenían píldoras rotas o faltantes.

Los retiros, emitidos en medio del brote severo de coronavirus y en un sitio web del gobierno que el público generalmente no consulta, generaron una escasa cobertura noticiosa. El gobierno no celebró una conferencia de prensa ni desarrolló un plan para advertir a las mujeres que usaron los anticonceptivos que fueron retirados del mercado.

El caso de las píldoras defectuosas, exacerbado por la respuesta superficial del gobierno chileno, ha puesto de manifiesto el debate sobre los derechos reproductivos de las mujeres y el acceso al aborto en un año políticamente decisivo, cuando Chile reformará su sistema político.

En abril, los votantes seleccionarán a los miembros de la asamblea que redactará una nueva Constitución y en noviembre votarán por un nuevo Congreso y un presidente, en sustitución del conservador e impopular Sebastián Piñera.

Los primeros indicios de un problema con las píldoras anticonceptivas surgieron poco después de que Chile impusiera, en marzo del año pasado, uno de los cierres por coronavirus más estrictos del mundo. Representantes de Corporación Miles, una organización de derechos reproductivos en Santiago, la capital, comenzaron a llamar a los trabajadores de la salud pública de todo el país para determinar si las medidas de cuarentena y los obstáculos de la cadena de suministro global estaban afectando la disponibilidad de anticonceptivos.

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