Las puertas de Hungría se cierran a los solicitantes de asilo | TC Televisión

Las puertas de Hungría se cierran a los solicitantes de asilo

Desde que Hungría liberó a los solicitantes de asilo tras una decisión judicial, Karzan Mohamed Sharif Amin se siente en absoluta soledad. La mayoría de quienes se encontraban con él se fueron hacia el oeste y ya no hay nuevos migrantes.

"Casi no hay nadie con quién hablar", dice a la AFP desde el centro de acogida de Vamosszabadi (noroeste) este kurdo de Irak de 37 años, padre de cuatro hijos. Es uno de los últimos migrantes todavía presentes en este país de Europa central.

En mayo, Hungría fue condenada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) porque detenía sistemáticamente desde 2017, en dos "campos de tránsito" en su frontera sur, a las personas que buscan protección internacional.

Al primer ministro Viktor Orban no le gustó esta "agresión de Bruselas" y endureció todavía más su política. Cerró esos campos y transfirió a unos 300 solicitantes de asilo hacia centros de acogida abiertos en el interior del país, donde muy pocos decidieron quedarse.

Desde junio no deja entrar legalmente en sus fronteras a nuevos migrantes, lo que según la ONU constituye una violación del derecho europeo e internacional.

Los solicitantes de asilo ya no pueden entregar su demanda en territorio húngaro y tienen que ir a las embajadas húngaras de los países vecinos.

Pero muy pocos lo hacen. En Serbia, el principal país por el que pasan los migrantes, solo siete personas acudieron a la representación diplomática húngara a fecha del 31 de julio, según cifras que dio el gobierno a la AFP.

La autoridad húngara responsable del asilo tiene ahora dos meses para evaluar estas "declaraciones de intención". Si se aprueba la demanda, está previsto un mes de detención automática en Hungría.


- "Sufrimiento y angustia" -

Junto a varios niños, Karzan Mohamed Sharif Amin explica que no quiso irse como los demás. Espera que su solicitud en curso se confirme el mes que viene para poder instalarse en Hungría como refugiado.

"Es un país de la UE, después de todo, ¿verdad? Solo quiero que mis hijos sean felices", dice.

Tras huir de Irak para evitar entrar en el ejército, tiene muy mal recuerdo de los 18 meses que pasó con su familia encerrado en uno de esos "campos de tránsito".

"Vivimos más sufrimiento y angustia que en Irak", afirma. El más pequeño de sus hijos nació en el campo y Karzan Mohamed Sharif Amin sufrió de verlos crecer en una "prisión húngara".

Esos dos campos rodeados de alambradas fueron construidos junto a la valla fronteriza fortificada que Orban erigió en 2015, suscitando la condena de la Unión Europea, de la que Hungría es miembro desde 2004.

Hungría, que firmó la Convención de Ginebra, consideraba que esos campos no estaban cerrados y que los solicitantes de protección internacional no estaban privados de libertad porque podían volver a Serbia.

Pero ese país rechaza retomar los migrantes, que entonces quedaban bloqueados en una tierra de nadie jurídica.


- "Inexplicable" lentitud -

Tras su liberación, Karzan Mohamed Sharif Amin fue trasladado a Vamosszabadi, cerca de la ciudad de Gyor y de Eslovaquia, donde solo hay 15 personas, según él.

Las salidas de migrantes no permitieron sin embargo acelerar el tratamiento de su solicitud. La administración tiene una lentitud "inexplicable", según Timea Kovacs, la abogada del Comité Helsinki de Hungría (HHC), una oenegé que asiste jurídicamente a los refugiados.

"Todo toma mucho tiempo mientras los niños no van a la escuela e impiden que los adultos se integren", dice a la AFP.

Según la policía húngara, una 20.000 personas fueron detenidas en Hungría o intentaron entrar sin la documentación requerida entre enero y agosto de 2020. Fueron colocadas bajo custodia o devueltas a Serbia.

Según datos de Naciones Unidas, en el mes de julio 804 personas fueron expulsadas de Hungría hacia Serbia.

FUENTE: AFP

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