Las aplicaciones de entregas de comida, antes salvadoras, ahora bajo fuego en EE.UU.

Los servicios de entrega de comidas se volvieron esenciales durante la pandemia, cuando los estadounidenses, así como cientos de millones de personas en todo el mundo, debieron permanecer en casa y los restaurantes estuvieron cerrados a los visitantes.

Pero en estos días las plataformas se encuentran cada vez más bajo fuego en Estados Unidos. Los políticos buscan regular la industria y los dueños de los restaurantes acusan a empresas como DoorDash, Grubhub y Uber Eats de aprovecharse de la situación y hacen esfuerzos por prescindir de ellas.

Solo en los primeros nueve meses de este año, DoorDash probablemente haya completado más de 1.000 millones de pedidos, la mayoría de ellos en Estados Unidos, donde la compañía es líder del mercado.

Pero Mathieu Palombino, fundador de la cadena de pizzas Motorino, con sede en Nueva York, considera que el impulso proporcionado por las aplicaciones de entrega a domicilio es una "gran ilusión", porque más pedidos no generan mayores ganancias para los restaurantes.

"Cuando recibes treinta o cuarenta pedidos al día, estás contento. Pero el problema es que no se traduce en ganancias", dijo Palombino a la AFP.

Los servicios de entrega de alimentos pueden cobrar a los restaurantes tarifas de hasta el 30% de la factura de una comida, según sus sitios web.

Para abordar ese problema, en agosto, el ayuntamiento de Nueva York aprobó una ley que limitaba las tarifas de envío a terceros al 15%.

"No se debe presionar a las pequeñas empresas para que acepten estas tarifas a fin de seguir siendo viables y competitivas", dijo el concejal de la ciudad de Nueva York Francisco Moya, autor del proyecto de ley.

En junio se aprobó una ley similar en San Francisco.

Los gigantes de la entrega de alimentos han denunciado estas leyes ante los tribunales.

"Creemos que DoorDash podrá presentar un caso legal sólido contra los topes de tarifas permanentes", señaló el Bank of America en una nota de investigación el mes pasado.

DoorDash, Grubhub y Uber Eats argumentan que el límite es inconstitucional y que los restaurantes son libres de negociar sus comisiones con las plataformas de entrega.

Los gigantes del sector también dicen que han hecho grandes inversiones durante la pandemia, que condujo a pedir comida en línea a millones de personas que nunca lo habían hecho antes.

Y DoorDash sostiene que los restaurantes que usaron su plataforma durante la pandemia tuvieron una tasa de supervivencia ocho veces mayor que el promedio de la industria.

La compañía también afirma que incluso antes de que se aprobaran las leyes, ya ofrecía una fórmula de tarifa del 15%.

Put Palombino, el fundador de la cadena de pizzas, no está convencido.

"El problema es que están tan establecidos que ya no hay camino de regreso", dijo. "Si uno no está en Seamless (uno de los servicios de entrega más populares de Nueva York), no existe".

En cuanto a la comisión del 15%, Palombino dijo que un restaurante exitoso "sólo puede esperar" un margen de beneficio del 15 o el 20%. "Así que, al fin de cuentas, se lo llevan todo".