TC Televisión | La historia de un alemán que cayó al Pacífico y sobrevivió a la deriva gracias a sus jeans

La historia de un alemán que cayó al Pacífico y sobrevivió a la deriva gracias a sus jeans

mar. 13, 2019

Arne Murke, un joven alemán de 30 años, se salvó de morir ahogado en las gélidas aguas del Pacífico Sur gracias a su astucia, su templanza y sobre todo, gracias a sus pantalones vaqueros.

Después de viajar como turista por Nueva Zelanda, este experimentado marinero y su hermano, Helge Murke, decidieron emprender una travesía a bordo de un velero. Navegarían desde Oceanía hasta Brasil en el interior de Wahoo, una nave de 12 metros de eslora.

La cuerda de la vela mayor se soltó y golpeó a Arne Murke, que cayó al agua. La corriente lo arrastró rápidamente y lo alejó del velero. Aunque su hermano le lanzó un chaleco salvavidas, las olas de tres metros le impidieron alcanzarlo.

Lejos de perder el control de la situación, el marinero trató de tranquilizarse. Pensó en su hija de diez meses, y su imagen le dio fuerzas para resistir los embates del mar.


"Mientras estaba en el agua pensaba, no puedo dejar a mi hija sin un padre. Esta fue mi mayor motivación" explicó Arne Murke.

La fuerza del océano lo ahogaba y le impedía mantenerse a flote. Sin darse por vencido, se le ocurrió quitarse los pantalones e inventar con ellos un chaleco improvisado. Les hizo un nudo en cada una de las perneras y lo infló con aire. Durante tres agónicas horas se aferró a sus pantalones vaqueros, que le salvaron de hundirse.

"Las olas rompían sobre mí y me enfriaban. Empezaron a temblarme las piernas. Necesitaba volver a inflar los vaqueros porque perdieron un poco de aire. Estaba agotado y me hundía. No podía usar los brazos porque no quería soltar mis jeans" contó Arne Murke en una entrevista con New Zealand Herald. 

"Sin los pantalones hoy no estaría aquí. Realmente me salvaron la vida" dijo Arne Murke.

El momento más angustioso, narró el alemán, fue ver cómo el helicóptero se acercaba hasta el punto en el que se encontraba a la deriva, para minutos después pasar de largo.

"El helicóptero estuvo dos veces muy cerca de mí, pero no me vieron y se marcharon" contó.

Tanto Arne Murke como su hermano se recuperan en Gisborne, al noreste de Nueva Zelanda, donde intentan olvidar el gran susto que vivieron.

Fuente: infobae.com