La bancarrota de Jamie Oliver, el chef británico más famoso

may. 23, 2019

El romance de los británicos con su chef más popular, Jamie Oliver (43 años), y la pasión que tienen por todo lo italiano no han sido suficientes para remontar la mala racha de su cadena de restaurantes Jamie’s Italian. La dirección de la empresa, Jamie Olivier Group, ha confirmado este martes que se ha puesto en manos de la consultora KPMG para dar inicio a un proceso concursal que pone en riesgo los empleos de hasta 1.300 personas.

El grupo intentó sacar adelante hace un año el negocio a través de una reestructuración que no sido suficiente para remontar la mala racha que afecta en todo el Reino Unido a las franquicias de restauración. El propio chef invirtió más de 14 millones de euros de su fortuna personal (15 millones de dólares), estimada en 170 millones de euros (180 millones de dólares), para intentar reflotar el negocio.

“Lanzamos en 2008 Jamie’s Italian con la intención de dar un vuelco de una manera positiva al mercado medio de la restauración en el Reino Unido”, ha dicho el propio Oliver en un comunicado público. “Añadimos valor al servicio e ingredientes de mucha más calidad. Fuimos los mejores en garantizar que los animales empleados fueran sacrificados del modo más humanitario posible y conté con un impresionante equipo que compartía conmigo la pasión por la comida y por un buen servicio al cliente. Y eso fue exactamente lo que hicimos”

El proceso concursal activado afectará principalmente a la entidad financiera HSBC, que retiene la mayoría de la deuda generada por la franquicia.

Jamie Oliver nació en Clavering, Essex, y sus padres siguen hasta la fecha al frente de un pub local, The Cricketers. Oliver saltó a la fama con su programa televisivo The Naked Chef (el chef desnudo), donde su simpatía y un enfoque iconoclasta, divertido y transgresor de la cocina le granjeó de inmediato legiones de admiradores.

Lo descubrió un equipo de televisión mientras trabajaba en The River Café, un restaurante popular en el barrio londinense de Hammersmith. Su comida mezcla la tradición italiana y la oriental, con un generoso uso de hierbas aromáticas y especias.

En los últimos años se había convertido en un activista contra la obesidad infantil y sonada fue su discusión con el ministro conservador de Educación, Michael Gove, cuando el Gobierno decidió dar luz verde a la venta de comida basura, a través de máquinas expendedoras, en los colegios públicos británicos.

Oliver, como otros chefs mediáticos de todo el mundo, fue capaz de construir un imperio que abarcaba licencias televisivas, libros de cocina y hasta una revista, Jamie.

Fuente: elpais.com