Estados Unidos permite que los vacunados se quiten la mascarilla al aire libre

Estados Unidos ha anunciado este martes que las personas completamente vacunadas, es decir, transcurridas dos semanas del último pinchazo, no están obligadas a usar mascarillas al aire libre salvo en aglomeraciones.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) ya habían levantado la restricción a comienzos de marzo, pero ahora los permisos abarcan más actividades. Por ejemplo, la política sanitaria permite asistir a una pequeña reunión al aire libre en la que participen personas inmunizadas y otras que aún no han recibido el tratamiento contra la covid-19.

Los que no se han vacunado también pueden ir con el rostro descubierto cuando salgan a andar, correr o montar en bicicleta.

De los más de 328 millones de estadounidenses, los casi 100 millones completamente vacunados pueden liberarse de la mascarilla cuando hagan deporte en el exterior solos o con convivientes.

También pueden ir a un restaurante al aire libre con amigos de otros núcleos familiares o asistir a una “pequeña reunión” a la intemperie tanto con gente inmunizada como con no vacunados. Quienes todavía no estén inmunizados deben usar la mascarilla en las reuniones al aire libre que incluyan a otras personas no vacunadas y también en las terrazas de los restaurantes.

“Relajar ciertas medidas para las personas vacunadas puede ayudar a mejorar la aceptación de los fármacos contra el coronavirus”, apunta la guía.

El presidente Joe Biden ha agradecido este martes a quienes se han vacunado. El demócrata explicó en los jardines de la Casa Blanca que la decisión de la CDC se basa en que los casos han bajado significativamente, al igual que las muertes.

Cada vez más científicos cuestionan el uso de las mascarillas al aire libre, ya que las brisas dispersan las partículas que pueden transportar el virus. La agencia europea dedicada al control de las enfermedades infecciosas, por ejemplo, solo recomienda llevar el cubrebocas en el interior de los locales públicos y sugiere que “se puede considerar su uso en entornos al aire libre con mucha gente”.