TC Televisión | En México, Humboldt se sentía “desconectado del mundo”

En México, Humboldt se sentía “desconectado del mundo”

sept. 16, 2019

El barón Alexander von Humboldt es tal vez el primer mexicano con doble nacionalidad; el presidente inaugural del país, Guadalupe Victoria, le concedió la ciudadanía en 1827 en reconocimiento a sus investigaciones en Nueva España de marzo de 1803 a marzo de 1804.

Se sentía orgulloso de su ciudadanía mexicana, según confesó en una breve carta escrita en 1829 en francés y subastada en febrero del año pasado por 20 mil pesos en México, que este 14 de septiembre conmemoró los 250 años de su natalicio y el 6 de mayo pasado, el 160 aniversario de su deceso en su natal Berlín.

Y 220 años de su llegada a América. En honor al sabio está por salir la traducción mexicana de su magna obra Kosmos, que está preparando Siglo XXI Editores, y una biografía que lanza Turner, de Maren Reinhardt.

“Señor. Una larga ausencia de Europa un viaje científico que he hecho a la invitación del Emperador de todas las Rusias a las montañas del Ural y Altai y a los confines de la Hungría China no me dejo hacerle llegar a tiempo al Sr. Koppe Cónsul General de Prusia en México las cartas de recomendación que tenía tantos deseos dar a este hombre respetable al momento de su salida… Yo pido al Ministro de Relaciones Exteriores de la Confederación, yo podré decir con orgullo en un doble sentido y interés nacional y como prusiano compatriota del Sr. Koppe y como Ciudadano Mexicano. El Estado de México me ha honrado de este título con un decreto de los más orgullosos… Altrachan 8 de octubre de 1829”, dice la transcripción de la carta que Morton Subastas vendió con un lote de libros.

Sin embargo, la biografía escrita por Meinhardt, Alexander von Humboldt 'El anhelo por lo desconocido (Turner, 2019)' apenas dedica un par de páginas al paso de éste por la Nueva España, en el capítulo que lleva por título una frase atribuida al naturalista sobre sus supuestos temores en este su país adoptivo: “No quiero que esto termine en una tragedia”. Según Meinhardt, desde su llegada a Acapulco Von Humboldt y su compañero Aimé Bonpland estaban listos para volver a Europa y abandonaron la idea de ir a Filipinas.

“En México, se sentía aislado, ‘desconectado del resto del mundo, como si estuviera en la luna’", escribe la biógrafa citando al barón en una carta a su mentor Carl Ludwig Willdenow.

Los temores de Von Humboldt tenían que ver con las noticias que recibió sobre un brote de fiebre amarilla en el puerto de Veracruz y La Habana, además de que en otoño cruzar el Atlántio era más peligroso, por la temporada de huracanes, lo que incrementaba el riesgo de un naufragio.

“No quiero que esto termine en una tragedia”, le escribió a Willdenow.

La nueva biografía abunda en detalles sobre la juventud de Alexander von Humboldt y sus fuertes lazos familiares, especialmente con su hermano Wilherm y su madre viuda Marie Elisabeth Freifrau von Holwede, además de sobre sus relaciones con los intelectuales de su época y su vida académica en Prusia, Reino Unido y Francia, desde Goethe hasta Darwin.

También aborda sus relaciones sentimentales, sin tocar explícitamente la homosexualidad. Von Humboldt llegó en 1799 a América y el 22 de marzo de 1803 atracó en Acapulco, que, de entrada, reubicó en los mapas.

Recorrió Nueva España durante un año, hasta el 7 de marzo de 1804, a la que etiquetó como “el país con mayor desigualdad” de la Tierra.

Fuente: Milenio