TC Televisión | ¿Cuándo va a terminar la pandemia del coronavirus y qué pasará después?

¿Cuándo va a terminar la pandemia del coronavirus y qué pasará después?

mar. 27, 2020

Hace tres meses nadie había escuchado hablar del SARS-CoV-2. Hoy el nuevo coronavirus ha llegado a la mayoría de los países del mundo y causado más de 500 mil infecciones identificadas y no se sabe cuántas personas asintomáticas o pre-sintomáticas hay contagiadas, ha hecho colapsar el sistema de salud en países como Italia o España y amenaza los del Reino Unido y los Estados Unidos. Las economías están en caída libre: el Parlamento Europeo debate un plan de rescate de € 750.000 millones y el Congreso estadounidense votó uno de USD 2 billones mientras 3,3 millones de personas —un récord histórico— solicitó ayuda por su desempleo. Los niños dejaron de ir a la escuela, los adultos que pueden trabajan desde las casas, los amigos y las familias se encuentran en videollamadas.

El COVID-19, “ha perturbado la sociedad moderna a una escala que la mayor parte de las personas vivas nunca han visto”, escribió Ed Yong, especialista en ciencia de The Atlantic, en un extenso análisis del futuro inmediato de la pandemia y los escenarios posibles del día después, que mereció la recomendación del ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama.

“Una pandemia global de esta magnitud era inevitable”, aseguró. “En los años recientes, cientos de expertos en salud han escrito libros, informes para políticos y columnas de opinión para medios advirtiendo sobre la posibilidad. Bill Gates se lo ha estado diciendo a cualquiera que quisiera escucharlo, incluidos 18 millones de espectadores de su Charla TED”. Al fin, sucedió. Y se trató de un patógeno “más transmisible y mortal que la gripe”, y sobre todo “más silencioso, que se propaga de un huésped a otro durante varios días antes de causar síntomas visibles”. Para contenerlo, subrayó Yong, los países “deben desarrollar un test y usarlo para identificar a las personas infectadas, aislarlas y rastrear a aquellos que tuvieron contacto con ellas”.

Cuatro claves para los próximos meses

Primero: hace falta producir con urgencia barbijos, guantes y otro equipo de protección personal para los trabajadores de la salud, porque “si ellos no pueden mantenerse sanos, el resto de la respuesta colapsará”. Un problema adicional es que la provincia china de Hubei, donde comenzó el brote, también era un centro de fabricación de mascarillas médicas. Dado que la Reserva Estratégica Nacional ya se está desplegando en los estados más afectados (Nueva York, Nueva Jersey, Washington, California, Texas, Florida y Louisiana fueron declaradas áreas de desastre), quedaría invocar la Ley de Producción de Defensa, para que toda la industria pudiera ser convocada a fabricar equipos médicos, algo que no quieren la Cámara de Comercio de los Estados Unidos ni los directores de las corporaciones más grandes.

Segundo: un despliegue masivo de análisis de COVID-19. Un inconveniente adicional es que para fabricar esos kits hacen falta insumos que escasean, como los hisopos nasofaríngeos en los que se recogen las muestras virales o los reactivos químicos. Por un lado, hay una demanda global sin precedentes de esos suministros; por otro, Lombardía, el lugar más afectado de Italia, era uno de los mayores productores de hisopos del mundo.

Tercero: la distancia social. “Las medidas llevarán un tiempo durante el cual la pandemia se acelerará más allá de la capacidad del sistema de salud o se reducirá a niveles en los que se la pueda contener”, según la capacidad de la población de disminuir el contagio. “Algunos estados han prohibido las reuniones de gente o han cerrado escuelas y restaurantes. Al menos 21 han instituido alguna forma de cuarentena obligatoria”, recordó Yong. Allí donde eso no ha sucedido, como la Florida o Texas, numerosos municipios impusieron a sus habitantes la norma de quedarse en casa.

Cuarto: la adecuada información al público. Un papel clave de los dirigentes en todos los niveles del gobierno y de la sociedad civil es transmitir mensajes claros durante una crisis. La población necesita comprender que —como estableció un estudio de la Universidad de Pensilvania.

FUENTE: INFOBAE

Tres escenarios para el fin de la partida

El primero: “Todos los países logran controlar el virus simultáneamente como sucedió en el caso del SARS original en 2003. Dada la extensión de la pandemia de este coronavirus y la gravedad de la situación en muchos lugares, las posibilidades de un control sincrónico a nivel mundial parecen esfumarse”.

El segundo: “El virus hace lo mismo que las pandemias de gripe del pasado: arde en el mundo entero y deja a su paso suficientes sobrevivientes inmunes y finalmente le cuesta encontrar huéspedes viables. Este escenario de ‘inmunidad de manada’ sería rápido, y por lo tanto, tentador. Pero también tendría un costo terrible: el SARS-CoV-2 es más transmisible y mortal que la gripe, y probablemente dejaría detrás muchos millones de cadáveres y un montón de sistemas de salud devastados”.

El tercero: “El mundo mantiene un prolongado juego de las escondidas con el virus, y erradica los brotes que van apareciendo hasta que se pueda producir una vacuna. Esta es la mejor opción, pero también la más lenta y complicada”.

Depende, por ejemplo, de que se consiga una vacuna. Hasta ahora no existen vacunas para los coronavirus, porque nunca se había presentado una pandemia con uno. En tiempo récord —63 días entre la secuencia del genoma del virus y la primera inyección en el brazo de un voluntario— Moderna y el Instituto de Salud Nacional (NIH) de los Estados Unidos comenzaron la prueba de una, pero el camino para comprobar su efectividad y su seguridad a gran escala es largo. Si se le suma la tarea posterior de fabricarla a escala masiva y distribuirla, habría que estimar un proceso de 12 a 18 meses.