¿Cómo hacer que los niños consuman legumbres?

Este 11 de febrero se celebra el Día Mundial de las Legumbres, uno de los productos más consumidos en la tierra.

A pesar de su aporte energético y de los múltiples beneficios para la dieta de los más pequeños, uno de los alimentos que, en ocasiones, más cuesta que coman son las legumbres. ¿Cómo podemos hacerlas más atractivas para los niños? Gracias a su versatilidad, es más fácil de lo que parece. Veamos cómo.

Sustituir las recetas tradicionales y convertirlas en otras más creativas y atractivas para los más pequeños es uno de los trucos con más éxito. Si tus hijos no aceptan los platos de cuchara, podemos usar las legumbres en otro tipo de recetas, como por ejemplo, el hummus. La receta tradicional, como sabéis, se elabora con garbanzos, pero también podemos sustituirlos por lentejas o alubias. Lo importante es que, al utilizar verduras, tostadas o pan de pita para “dippear”, resulta un plato mucho más atractivo a sus ojos. También podemos untarlo en pan, a modo de sándwich para la merienda.

Meter a los niños en la cocina y hacerles partícipes del proceso de elaboración de los platos es un truco estupendo para que se animen a probarlo. Si dejamos que nos acompañen a hacer la compra, a elegir los productos y a transformarlos en la cocina para conseguir una receta va a ser mucho más fácil que se animen a comerla… porque lo han cocinado ellos.

Asimismo, podemos jugar con el emplatado de las legumbres. En lugar de limitarnos a servir una cucharada de garbanzos, podemos jugar un poco con la imaginación y dar formas divertidas a los platos para despertar el interés de los pequeños por la comida.

Y si nada de lo anterior funciona, siempre nos queda el método del camuflaje, es decir, incorporarlos a algunos de los platos que sabemos que sí les gustan, como sopas, purés o, incluso postres, como bizcochos o brownies, a los que se pueden añadir alubias, puerros, pimiento, calabacín u otras legumbres sin que los niños noten la diferencia.