Comer menos carne para salvar el planeta recomienda la ONU ante crisis climática

ago. 08, 2019

Los humanos han dañado alrededor de una cuarta parte de la tierra libre de hielo en la Tierra, advirtieron científicos de las Naciones Unidas en un importante informe publicado el jueves, el cual destaca que una mayor degradación debe ser detenida para evitar un calentamiento global catastrófico.

La advertencia llega casi un año después de que el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) concluyera en un informe histórico que solo tenemos hasta 2030 para reducir drásticamente nuestra dependencia de los combustibles fósiles y evitar que el planeta alcance el umbral crucial de 1,5 grados Celsius por encima de los niveles previos a la era industrial.

El segundo informe del IPCC destaca el círculo vicioso del cambio climático y la degradación de la tierra.

Necesitamos dejar de desperdiciar alimentos y comer menos carne

El informe del IPCC subraya que será necesario reducir el desperdicio de alimentos y el consumo de carne si queremos recortar las emisiones globales.

Ambos son grandes contribuyentes al calentamiento global. El desperdicio de alimentos produce entre 8 y 10% de las emisiones globales, y el ganado, 14,5%, según WWF.

De acuerdo con el informe, entre el 25 y el 30% de todos los alimentos producidos nunca se come, mientras que 821 millones de personas en todo el mundo padecen desnutrición.

Si el desperdicio de alimentos fuera un país, sería el tercer mayor emisor después de EE. UU. y China, según el Programa de Acción de Residuos y Recursos (WRAP), una organización sin fines de lucro que trabaja para reducir el desperdicio global.

“El hecho de que más de mil millones de toneladas de alimentos nunca se consuman mientras una de cada nueve personas se va a la cama con hambre es una burla”, dijo Claire Kneller, directora de alimentos en WRAP.

Si se quiere alcanzar el objetivo de las Naciones Unidas de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030, los países deberían comenzar a medir el desperdicio y adoptar su propio objetivo de reducción, según Kneller.

“No atajaremos el impacto del cambio climático si no arreglamos nuestro sistema alimentario global”, dijo.