TC Televisión | Bolivianos cuestionan a diputado brasileño que dijo "A quien le gusta lo indígena, que vaya a Bolivia"

Bolivianos cuestionan a diputado brasileño que dijo "A quien le gusta lo indígena, que vaya a Bolivia"

ene. 07, 2019

Las declaraciones del diputado brasileño Rodrigo Amorim al diario O Globo el viernes 4 de enero han provocado serias críticas. Cuando le preguntaron sobre las reformas que sufrirá la aldea Maracaná, a la que considera una "basura urbana", el parlamentario afirmó que es necesaria una "limpieza" en el lugar para "restaurar el orden".

Amorin explicó que el espacio podría servir como un estacionamiento, un lugar de compras, o como parte del propio estadio Maracaná. “Me causa indignación ver aquello de la manera que está hoy. A quien le gusta lo indígena que vaya a Bolivia, que, además de ser comunista, sigue presidida por un indígena.”

Las reacciones de rechazo por parte de Bolivia no se hicieron esperar.

La ministra de Comunicación, Gisela López, tildó estas declaraciones de ignorantes. "El diputado brasileño Gustavo Amorim desprecia con ignorancia supina a nuestros antepasados, los verdaderos dueños de la Patria Grande, con palabras que demuestran ceguera y pobreza espiritual", escribió el Twitter.

Por su parte el expresidente y candidato presidencial Carlos Mesa, también expresó su indignación. "Indignante declaración de diputado brasileño ofende a Bolivia y no expresa hermandad de nuestros pueblos. Diferencias ideológicas entre gobiernos no justifican tal afirmación. Lo indígena es parte esencial de nuestras identidades y nuestra fortaleza como nación", publicó en Twitter el exmandatario:

El diputado Flávio Serafini, del Partido Social Liberal de Brasil, dijo estar en desacuerdo con las opiniones de Amorim. “El objetivo de derribar a la Aldea Maracaná es el mismo de quien quiere acabar con las reservas indígenas. Es lamentable que estemos reviviendo discursos que buscan exterminar la cultura indígena", aseguró, citado por el diario O Globo.

La Aldea Maracaná, es un predio de unos 14.000 metros cuadrados en Río de Janeiro. Sus habitantes provienen de los pueblos originarios de Brasil. Por ahora, el futuro de ese espacio es incierto. El gobernador Wilson Witzel ha dicho que va a analizar el caso para entonces tomar una decisión.

Amorim no ha respondido a las críticas recibidas. Hasta el momento la cancillería boliviana no ha emitido comunicado al respecto, ni tampoco el presidente Jair Bolsonaro.

Poco después de asumir el cargo, Bolsonaro firmó una orden ejecutiva que le otorga al ministerio la responsabilidad de certificar las tierras indígenas como territorios protegidos. Cerca del 13% de Brasil está legalmente designado como tierra indígena, principalmente la Amazonía. Los grupos indígenas dijeron que la orden del presidente conduciría a "un aumento de la deforestación y la violencia contra los indígenas". Eliminar cualquier tierra indígena designada requeriría el apoyo del Congreso de Brasil, que ya considera una serie de proyectos de ley destinados a abrir las tierras indígenas a actividades como la minería.

Fuente: cnnespanol.cnn.com