TC Televisión | Bebés que habrían sido asesinados por enfermera británica "presentaban manchas inusuales"

Bebés que habrían sido asesinados por enfermera británica "presentaban manchas inusuales"

nov. 14, 2020

Una enfermera británica acaba de ser arrestada por ser la principal sospechosa de la muerte de ocho bebés y con cargos por diez intentos de asesinato.

Lucy Letby, de 30 años, aparece sonriente en fotos de archivo junto a recién nacidos que debía cuidar en el hospital Countess of Chester, donde sucedieron los hechos.

Todo comenzó por un aumento significativo de las cifras de decesos de neonatos en ese centro de salud, la mayoría sin ninguna razón de salud que pudiera justificarlas.

Letby venía despertando sospechas desde hacía varios años por el mismo motivo: el aumento en la tasa de muertes en el área donde se encontraba prestando servicios.

La joven enfermera se graduó en la Universidad de Chester mostrando interés por laborar en la atención de neonatos.

Quienes la conocen todavía no pueden creer que sea capaz de semejante acusación, aunque las autoridades poseen suficientes elementos para llevarla a juicio.

Una amiga precisó que ser enfermera fue el “trabajo soñado” de Letby, a quien considera una profesional "incapaz de matar a una mosca".

Para la mujer, saber que la enfermera se encuentra bajo arresto, a la espera de un juicio por tan graves delitos, es algo que todavía no puede asimilar.

Sin embargo, del otro lado de la historia, los padres de los bebés muertos han tenido que recibir asistencia psicológica al enterarse de la noticia.

El caso que consterna al Reino Unido esta semana tenía años de desarrollo, pues Letby ya había sido investigada por un extraño aumento de muertes de bebés desde 2015 en adelante.

Informes de 2017 daban cuenta de que los bebés fallecidos "presentaban manchas inusuales en sus brazos y piernas después de su muerte".

Letby solía argumentar que los neonatos habían muerto por después de una insuficiencia cardíaca y pulmonar.

A los especialistas les pareció atípico que los bebés fueran "inusualmente imposibles de resucitar" por la enfermera, lo que desató una investigación interna.

Ahora será la justicia la que determine si esta enfermera es una asesina serial que actuó con libertad en la soledad de los retenes de bebés a su cargo.