La región nororiental española de Cataluña decidió prohibir las corridas de toros, población donde las lidias no son tan populares como en Madrid o en la sureña Andalucía.
Un debate político y social, que confrontó los derechos de los animales contra la idea de preservar un pilar de la cultura nacional, concluyó en la prohibición aprobada en el Parlamento por 68 votos contra 55 y nueve abstenciones. El Partido Popular anunció que considera una posible demanda para revertir la decisión.
La normativa en Cataluña comenzará a regir en 2012.
La decisión anima a los grupos por los derechos de los animales a promover la prohibición en otras regiones de España. Sin embargo, los taurófilos y un sector conservador han considerado el asunto como una respuesta antiespañola.
Las Islas Canarias, fue la primera región en prohibir las poco populares lidias de todos en 1991. Cuando la medida entró en vigencia en el archipiélago español ya habían pasado siete años que en es zona no se realizaban corridas.
Cataluña sólo tiene una plaza que realiza 15 corridas al año y en raras ocasiones se llena. El número es muy reducido respecto a la cifra nacional de unas 1.000 lidias por temporada.